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Cuena

Crianza · Creatividad

Cuentos: la fábrica donde nace la imaginación

3 de mayo de 2026 · 5 min de lectura

Cuando un niño escucha “el bosque era oscuro y las hojas susurraban”, su mente no recibe la frase: la fabrica. Construye los árboles, decide el tono del susurro, elige qué tan oscuro es ese oscuro. Los cuentos son el único formato narrativo que obliga al niño a poner casi todo de su parte — y por eso son una de las experiencias más poderosas para entrenar la imaginación.

Cuento contra pantalla

Un estudio publicado en el Journal of Pediatric Research, que comparó la actividad cerebral de niños escuchando cuentos contados oralmente con la de niños viendo la misma historia ilustrada en libro, encontró que la narración oral produjo activación cerebral más sostenida — sugiriendo que cuando faltan imágenes, la mente trabaja más para producirlas.[1]

Lo que un niño no ve, lo imagina. Y lo que imagina, lo construye.

Imaginación como músculo cognitivo

Una revisión sistemática publicada en 2024 en el Journal of Psychiatric and Mental Health Nursing analizó múltiples intervenciones con cuentos en niños y encontró un patrón claro: la narración fortalece no solo la imaginación, sino también la flexibilidad cognitiva, la regulación emocional y la resiliencia.[2]

Hay una conexión directa, observada en la literatura, entre la riqueza narrativa que un niño escucha y su capacidad posterior para resolver problemas creativamente. Los niños expuestos regularmente a historias diversas — protagonistas, mundos, dilemas — desarrollan más herramientas mentales para imaginar soluciones a problemas reales.[3]

El espacio en blanco

Los buenos cuentos infantiles dejan algo sin decir. ¿De qué color era la chispita? ¿A qué olía el bosque? Esos espacios en blanco no son fallas del relato: son la invitación. Cada noche que un niño escucha una historia nueva, su cerebro entrena el mismo proceso que más adelante usará para inventar — un dibujo, un juego, una respuesta original.

En Cuena lo creemos profundamente: las historias mejor construidas no llenan al niño. Le dejan sitio para crear.

Fuentes

  1. [1]Yamada, T., et al. (2018). Effects of storytelling on the childhood brain: near-infrared spectroscopic comparison with the effects of picture-book reading. BMC Pediatrics / PMC. Ver fuente
  2. [2]Ramamurthy, M., Mageshwari, U., & Kumaran, K. (2024). The impact of storytelling on building resilience in children: A systematic review. Journal of Psychiatric and Mental Health Nursing (Wiley). Ver fuente
  3. [3]American Academy of Pediatrics (2024). Literacy Promotion: An Essential Component of Primary Care Pediatric Practice (Technical Report). Pediatrics. Ver fuente

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